Arrivederla

Y todavia hoy te busco en mi memoria, encuentro tanto y tan poco de ti. Lamento haberte perdido sin siquiera haberte tenido. Que triste es cuando no puedes ser capaz de entregar, cuando no tienes el valor y la fuerza de recibir, cuando te atoras en un círculo de sentimientos lastimeros que extraen el poco amor que tienes por ti mismo...
Tienes la tarea pendiente de buscar en tu interior y darte un poco mas de crédito, de depositar todo ese amor pedigueño en ti y exigir el amor puro de alguien que te ame sin reservas ni condiciones, con el corazón palpitante en las manos y el alma abierta a tajos.
Yo asi lo demando y lo merezco, soy el premio de oro que has dejado en la mesa para probar un trozo de pastel... un premio abandonado en la mesa es una gran tentación corazón. Que lástima y que pena me da.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home